jueves, 30 de abril de 2015

Curso general de lectoescritura y corrección de estilo, guía para formular escritos correctos




7ª unidad
La puntuación

La lengua escrita tiene exigencias particulares, entre ellas los signos de puntuación, que vienen a suplir la entonación, los énfasis y las pausas que se dan de forma natural en el lenguaje oral.
Por otra parte el éxito del discurso, la claridad gramatical, está directamente vinculada con la correcta utilización de los signos de puntuación.
Veamos un conocido ejemplo anónimo de un texto sin signos de puntuación, que puede cambiar su interpretación según el escritor ubique estos signos:

El testamento

Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento sin signos de puntuación: 

“Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo”.

El juez encargado de resolver el testamento reunió a los posibles herederos, es decir, al sobrino Juan, al hermano Luis, al sastre y a los jesuitas y les entregó una copia del confuso testamento con objeto de que le ayudaran a resolver el dilema. Al día siguiente cada heredero aportó al juez una copia del testamento con signos de puntuación.



Así que el señor juez, ante la imposibilidad de nombrar heredero, tomó la siguiente decisión:

”... Por lo que no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez me incauto de ella en nombre del Estado y sin más que tratar queda terminado el asunto”.
Dejando de lado este gracioso ejemplo que tanto ilustra la importancia de la correcta utilización de los signos de puntuación pasemos a estudiar la puntuación en profundidad.
El español cuenta con los siguientes signos de puntuación:
El punto (.) La coma (,) Punto y coma (;) Dos puntos (:) Puntos suspensivos (...) Signos de interrogación ¿? Signos de exclamación ¡! Paréntesis ( ) Corchetes [ ]  Raya - Comillas " ", ´ `, «».   

 Aspectos importantes sobre el punto

El punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos y los puntos suspensivos se escriben siempre sin dejar un espacio de separación con respecto a la palabra o el signo que precede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que sigue, a no ser que este sea de cierre.
Los signos dobles, como los de interrogación y exclamación, los paréntesis, los corchetes, las comillas y las rayas que encierran aclaraciones e incisos, todos ellos compuestos por un signo de apertura y uno de cierre, se escriben de la manera siguiente:
-           Los de apertura se separan por medio de un espacio de palabra o signo al que siguen, y se escriben sin espacio de separación con respecto a la palabra a la que anteceden (sin embargo, la raya que introduce la intervención de un personaje en un diálogo se escribe sin espacio de separación de la palabra que sigue.

-           Por el contrario, los signos de cierre se escriben sin espacio de separación con respecto a la palabra o signo al que siguen, separados por un espacio de la palabra a la que preceden y sin este espacio si lo que sigue es un signo de puntuación.
Ejemplos:

¿Hablaron sobre el tema en el encuentro?; ¿se pusieron de acuerdo?
Siempre utiliza el mismo refrán: «No hay mal que dure cien años... ».
La boda se celebrará en la Catedral San José (frente al Parque Santander), a la una de la tarde.
Cuando decidimos trasladarnos a Bogotá -una decisión meditada-, el negocio estaba creciendo.

Uso del punto


El punto (.) señala la pausa que se da al final de un enunciado. Después de punto -salvo en el caso del utilizado en las abreviaturas- siempre se escribe mayúscula.
Hay tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y el punto final.


-           -    El punto y seguido: separa enunciados que integran un párrafo. Después de un punto y seguido se continúa escribiendo en la misma línea. Si el punto está al fin de renglón, se empieza en el siguiente sin dejar margen. Por ejemplo:  

-                   Salieron a dar un corto paseo. La mañana estaba muy hermosa.

-     - El punto y aparte: separa dos párrafos distintos, que suelen desarrollar, dentro de la unidad del texto, contenidos diferentes. Después de punto y aparte se escribe en una línea distinta. La primera línea del nuevo párrafo debe tener un margen mayor que el resto de las líneas que lo componen, es decir, ha de quedar sangrada. Por ejemplo:


     Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.

      Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino.


-          -  El punto final: es el que cierra un texto.

Otro uso del punto: El punto se utiliza también después de las abreviaturas. Ejemplos: Sra., Excmo., Dr.

Combinación del punto con otros signos: A menudo es necesario combinar el punto con otros signos que también cierran períodos, como los paréntesis o las comillas. En estos casos, se coloca el punto siempre detrás de las comillas, corchetes o paréntesis de cierre. Por ejemplo: 


Lo que dijo fue lo siguiente: «No quiero verte más». Después cerró de golpe la puerta de su casa. (Estaba muy alterada).


Uso Incorrecto del punto: Los títulos y los subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados, no llevan punto final. Ejemplos:

El pozo
Los desterrados

Uso de la coma

     



La coma (,) indica una pausa breve que se produce dentro del enunciado.
Se emplea para separar los miembros de una enumeración, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones y, e, o, u. Ejemplos:

Es una señora muy seria, educada y de buena familia.
Estaba presente toda la familia: padres, tíos, primos, cuñados, etc.
¿Quieres gaseosa, café o un te?

Cuando los elementos de la enumeración constituyen el sujeto de la oración o un complemento verbal y van antepuestos al verbo, no se pone coma detrás del último. Ejemplos:

El gato, el perro y el conejo son animales mamíferos.
De perros, de conejos y de gatos no quiere que le hablen.

Se usa coma para separar miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, a excepción de los casos en los que medie alguna de las conjunciones y, e, ni, o, u. Ejemplos:

Estaba intranquilo por sus hijos, por su economía, por su futuro.

Sin embargo, se coloca una coma delante de la conjunción cuando la secuencia que encabeza expresa un contenido (consecutivo, de tiempo, etc.) distinto al elemento o elementos anteriores. Por ejemplo:

Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, y quedaron muy contentos.

También cuando esa conjunción está destinada a enlazar con toda la proposición anterior, y no con el último de sus miembros. Por ejemplo:

Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda.


Siempre será recomendable su empleo, por último, cuando el período sea especialmente largo. Por ejemplo:

Los materiales para realizar el proyecto comenzaron a deteriorarse a causa del paso del tiempo, y hubo que comprar otros.


En una relación cuyos elementos están separados por punto y coma, el último elemento, ante el que aparece la conjunción copulativa, va precedido de coma o punto y coma. Ejemplos:

En ganchos colgó las camisas; en cajones, la ropa de abrigo; en estantes los pantalones y franelas.


Se escribe una coma para aislar el vocativo del resto de la oración. Ejemplos:

Pedro, ven aquí.
He pedido silencio, muchachos.


Cuando el vocativo va en medio del enunciado, se escribe entre dos comas. Por ejemplo:

Estoy alegre, Julia, por el regalo.


Los incisos que interrumpen una oración, ya sea para aclarar o ampliar lo dicho, ya sea para mencionar al autor u obra, se escriben entre comas. Son incisos casos como los siguientes:


Aposiciones explicativas. Por ejemplo:

En ese momento Claudio, el marido de mi hermana, dijo que nos ayudaría.


Las proposiciones adjetivas explicativas. Por ejemplo:

El calor de Cúcuta, que por esos meses era más fuerte todavía, incomodaba a los turistas.


Cualquier comentario, explicación o precisión sobre algo dicho. Ejemplos:

Toda su familia, incluido el primo, estaba de acuerdo.


La mención de un autor u obra citados. Por ejemplo:

La violencia, escribió un psicólogo, se ha de erradicar con tratamientos amables.

Cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo elementos que suelen ir pospuestos, se tiende a colocar una coma después del bloque anticipado. No es fácil establecer con exactitud los casos en que esta anteposición exige el uso de la coma. Pero frecuentemente puede aplicarse esta norma práctica:

a)         Si el elemento antepuesto admite una paráfrasis con «en cuanto a», es preferible usar coma. Por ejemplo:

Propiedades, ya no le quedan. (Es posible decir En cuanto a las propiedades, ya no le quedan).
           

b)         Si, por el contrario, admite una paráfrasis con «es lo que» o «es el que», no se empleará coma. Por ejemplo:

Pena debería darte. (Equivalente a Pena es lo que debería darte).


También suele anteponerse una coma a una conjunción o locución conjuntiva que une las proposiciones de una oración compuesta, en los casos siguientes:

a)         En las proposiciones coordinadas adversativas introducidas por conjunciones como, pero, mas, aunque, sino. Ejemplos:

Te prestaré mi carro, pero cuídalo mucho.
Recogieron muchas naranjas, aunque no todas se encontraban en buen estado


b)            Delante de las proposiciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que... Ejemplos:

Te comprometiste a acompañarle, conque ya puedes ir poniéndote el abrigo.
El sol me está molestando, así que me cambiaré de asiento.


c)            Delante de proposiciones explicativas. Ejemplos:

Pertenece a la nobleza, porque vive en un palacio.
Están en casa, pues hay luz en la sala.

Los conectores como esto es, es decir, o sea, en fin, por último, por consiguiente, sin embargo, no obstante, además, en tal caso, por lo tanto, en cambio, en primer lugar, y también, a veces, determinados adverbios o locuciones que desempeñan la función de modificadores oracionales, como generalmente, posiblemente, efectivamente, finalmente, en definitiva, por regla general, quizás, colocados al principio de una oración, se separan del resto mediante una coma. Ejemplos:

Por consiguiente, vamos a pensar con tiempo lo que vamos a hacer.

No obstante, me pareció buena la película.
Efectivamente, tienes toda la razón.


Cuando estas expresiones van en medio de la oración, se escriben entre comas. Ejemplos:

Estas dos palabras son homónimas, es decir, se escriben igual.
Esos incidentes, sin embargo, no se repitieron.

Si los bloques relacionados mediante estos conectores forman parte de la misma oración compuesta escrita entre puntos, se suelen separar con punto y coma colocado delante del conector, al que seguirá una coma.

En los casos en que se omite un verbo, porque ha sido anteriormente mencionado o porque se sobrentiende, se escribe en su lugar una coma. Ejemplos:

La rosa perdió sus pétalos; la mujer, el amor.
Los extranjeros, por aquella puerta.


En las cabeceras de las cartas, se escribe coma entre el lugar y la fecha. Por ejemplo:

Cúcuta, Norte de Santander, 5 de febrero de 2013.


Se escribe coma para separar los términos invertidos del nombre completo de una persona o los de un sintagma que integran una lista (bibliografía, índice...). Ejemplos:

BELLO, Andrés: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos.
FORERO, M.T. (2006): Cómo escribir correctamente y sin errores. Montevideo: Concepto.


Uso incorrecto de la coma

Debe evitarse separar el sujeto y el predicado mediante coma. Ejemplos de incorrección.

Los muebles de la casa, se encontraban completamente dañados.
Un lamentable accidente, dejó como saldo varias vidas y muchos heridos.


Se exceptúan los casos en que media un inciso entre sujeto y predicado. Ejemplos:

El consumo de tabaco, como ya ha quedado apuntado anteriormente, es el principal factor de riesgo en el cáncer de pulmón.

Uso de los dos puntos


Los dos puntos (:) detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue.

Se usan dos puntos en los casos siguientes:

Después de anunciar una enumeración. Ejemplos:

Van a subastar tres manuscritos: uno de Borges, otro de Federico García Lorca y un tercero de Antonio Machado.
Tres fueron las carabelas de Colón: La Niña, La Pinta y La Santa María.

También para cerrar una enumeración, antes del anafórico que los sustituye, se utilizan los dos puntos. Ejemplos:

Terremotos, inundaciones y erupciones volcánicas: esas son las principales catástrofes naturales.


Los dos puntos preceden a las citas textuales. En este caso, después de los dos puntos se suele escribir la primera palabra con inicial mayúscula. Ejemplos:

La orden del médico fue muy clara: «Prohibido hacer actividad física».
Ya lo dijo Blaise Pascal: «La elocuencia es la pintura del pensamiento».

Se emplea este signo de puntuación tras las fórmulas de saludo en las cartas y documentos. También en este caso la palabra que sigue a los dos puntos se escribe con mayúscula y, generalmente, en un renglón aparte. Ejemplos:

Querido colega:
Le escribo esta carta para comunicarle...

Se emplean los dos puntos para conectar oraciones o proposiciones relacionadas entre sí sin necesidad de utilizar otro nexo. Son varias las relaciones que se pueden expresar: 

a)         Relación causa-efecto. Por ejemplo:

Ha ganado todos los partidos: está en el primer lugar de la tabla de posiciones.


b)         Conclusión o resumen de la proposición anterior. Por ejemplo:

Todos querían hablar al tiempo: no se pudieron entender.


c)         Verificación o explicación de la proposición anterior, que suele tener un sentido más general. Por ejemplo:

El Sancocho es un plato de la cocina colombiana muy nutritivo:
Tiene carbohidratos, proteínas y fibras ya que contiene diversas verduras y carnes.


d)         Se utilizan los dos puntos para separar la ejemplificación del resto de la oración. Por ejemplo:

En ocasiones se comporta de manera muy extraña: hoy trató muy mal a su hijo frente a sus compañeros de trabajo.


a)     En textos jurídicos y administrativos -decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias-, se colocan dos puntos después del verbo, escrito con todas sus letras mayúsculas, que presenta el objetivo fundamental del documento. La primera palabra del texto que sigue a este verbo se escribe siempre con inicial mayúscula y el texto forma un párrafo diferente. Por ejemplo:

CERTIFICA:
             Que D. José Eduardo Cardozo ha cursado y aprobado todas las materias del curso de hotelería. 

Uso del punto y coma


El punto y coma (;) indica una pausa superior a la marcada por la coma e inferior a la señalada por el punto. Se utiliza en estos casos:

Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas. Ejemplos:

El abrigo es azul; la camisa, gris; los pantalones, blancos; y la chaqueta, negra.
Cada dependencia presentará un taller distinto: la primera, el taller de pintura; la segunda, el taller de manualidades; la tercera, el taller de literatura.


Para separar proposiciones yuxtapuestas, especialmente cuando en estas se ha empleado la coma. Ejemplos:

Era importante que el entrenador estuviera presente; se discutió sobre el partido.
La muchacha, muy contenta, corría hacia su casa; sus padres acababan de llegar.


En muchos de estos casos, se podría optar por separar los períodos con punto y seguido. La elección del punto y seguido o del punto y coma depende de la vinculación semántica que exista entre las oraciones o proposiciones. Si el vínculo es débil, se prefiere usar un punto y seguido; mientras que, si es más sólido, es conveniente optar por el punto y coma.

También sería posible separar los mencionados períodos con dos puntos, puesto que casi siempre subyacen las mismas relaciones como fueron expresadas anteriormente en los dos puntos.

Se suele colocar punto y coma, en vez de coma, delante de conjunciones o locuciones conjuntivas como por ejemplo: pero, mas y aunque, así como, sin embargo, por tanto, por consiguiente, en fin, etc., cuando los períodos tienen cierta longitud y encabezan la proposición a la que afectan. Ejemplos:

El papel desempeñado en el campeonato fue bueno; pero no se consiguió clasificar a las semifinales.

El equipo entrenó durante todo el verano; sin embargo, los resultados no fueron los deseados.

Si los bloques no son muy largos, se prefiere la coma, por ejemplo:

Llegará, pero mañana.
Lo hizo, aunque no del todo bien.


Si los períodos tienen una longitud considerable, es mejor separarlos con punto y seguido. Por ejemplo:

El próximo invierno, será el encuentro sudamericano de motociclismo. Por consiguiente, es previsible la presencia de numerosos turistas.

Uso de los puntos suspensivos




Los puntos suspensivos (...) suponen una interrupción de la oración o un final impreciso. Después de los puntos suspensivos, cuando cierran un enunciado, se escribe mayúscula. Por ejemplo:

El caso es que si llueve... Mejor no pensar en eso.


Cuando los puntos suspensivos no cierran un enunciado y este continúa tras ellos, se escribe minúscula. Por ejemplo:

Yo creo que… aceptaré; me conviene mucho esa propuesta.


Se usan los puntos suspensivos en los siguientes casos:
Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera. Ejemplos:

Puedes hacer lo que quieras: escuchar música, ver la televisión, leer...


Cuando se quiere expresar que antes de lo que va a seguir ha habido un momento de duda, temor o vacilación. Ejemplos:

Lo compro; no lo compro… no sé qué hacer

En ocasiones, la interrupción del enunciado sirve para sorprender al lector con lo inesperado de la salida. Por ejemplo:

Estaba todo listo para la fiesta, la comida, la bebida, la discoteca y, al final, llegaron… cinco personas.


Para dejar un enunciado incompleto y en suspenso se utilizan los puntos suspensivos. Por ejemplo:

Todo salió mal, las personas quedaron desconformes, algunos se fueron antes… Mejor no hablar del tema.


También se emplea este signo de puntuación cuando se reproduce una cita textual, sentencia o refrán, omitiendo una parte. Ejemplos:

En ese instante de confusión pensé: «Agua que no has de beber...» y seguí mi camino.


Se escriben tres puntos dentro de paréntesis (...) o corchetes [...] cuando al transcribir literalmente un texto se omite una parte de él. Por ejemplo:

Es, pues, de saber, que este sobredicho hidalgo (…) se daba a leer libros de caballerías con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda (Cervantes: Quijote, 1, capi).


Combinación de los puntos suspensivos con otros signos

Tras los puntos suspensivos no se escribe nunca punto. Sin embargo, sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el punto y coma y los dos puntos. Ejemplos:

Ahora que lo pienso bien...: mejor me quedo.
Ya  llegó el papel, los computadores, los libros...; el jueves comenzamos con el trabajo.


Los signos de interrogación o exclamación se escriben delante o detrás de los puntos suspensivos, dependiendo de que el enunciado que encierran esté completo o incompleto. Ejemplos:

¿Habrá traído La ropa?... Seguro que no.
¡Si te expliqué que...! Es imposible, siempre estás en las nubes.



Tanto la coma, el punto y coma y los dos puntos como los signos de interrogación y exclamación se escribirán inmediatamente, sin un espacio que los separe de los puntos suspensivos, tal y como muestran los ejemplos anteriores (Tales signos son los que imponen en estos casos el uso de la mayúscula o la minúscula en la palabra). 

Uso de los signos de interrogación y exclamación



Los signos de interrogación (¿?) y exclamación (i!) encierran enunciados que, respectivamente, interrogan o exclaman. Los primeros se utilizan para delimitar enunciados interrogativos directos; los segundos demarcan enunciados exclamativos, también en estilo directo e interjecciones. Ejemplos:

¿Dónde has conseguido ese libro?
¡Eso es fantástico!

En la utilización de tales signos es preciso tener en cuenta estas consideraciones generales:

Los signos de interrogación y de exclamación son dos en cada caso: los signos que indican apertura (¿i) y los signos que indican cierre (?!); se colocan al principio y al final del enunciado interrogativo y exclamativo respectivamente.

En nuestra lengua es obligatorio poner siempre el signo de apertura, que no deberá suprimirse a imitación de lo que ocurre en la ortografía de otras lenguas, en las que solo se usa el signo final

porque tienen otras marcas gramaticales que suplen el primero. Después de los signos que indican cierre de interrogación o exclamación (?!) no se escribe nunca punto.

El signo de principio de interrogación (¿) o de exclamación (i) se ha de colocar donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no comience con él el enunciado. Ejemplos:

Con respecto al partido del próximo fin de semana, ¿se han previsto medidas especiales de seguridad?
Si logro viajar, ¡qué contento me voy a poner!

Obsérvese cómo los vocativos y las proposiciones subordinadas, cuando ocupan el primer lugar en el enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación. Sin embargo, si están colocados al final, se consideran dentro de ellas. Ejemplos:

Cristina, ¿has decidido si viajarás? | ¿Has decidido si vas a viajar, Cristina?

Jorge, ¡cuánto me alegro que hayas ganado! | ¡Cuánto me alegro que hayas ganado, Jorge!

Cuando se escriben varias preguntas o exclamaciones seguidas y estas son breves, se puede optar por considerarlas oraciones independientes, con sus correspondientes signos de apertura y cierre, y con mayúscula al comienzo de cada una de ellas. Ejemplos:

¿Dónde te metiste? ¿A qué hora regresarás?
¡Queda poco tiempo! ¡ No llegaremos! ¡ Apúrate!

Pero también es posible considerar el conjunto de las preguntas o exclamaciones como un único enunciado. En este caso hay que separarlas por comas o por puntos y comas, y solo en la primera se escribirá la palabra inicial con mayúscula. Ejemplos:

¿Cuál es su nombre?, ¿dónde trabaja?, ¿cuándo nació?, ¿en qué lugar?
¡Cómo llovió anoche!; ¡qué mojado está todo!; ¡qué frío vamos a pasar hoy!


En ocasiones, se utilizan los signos de final de interrogación (?) o de exclamación (!) entre paréntesis.

a)         El signo de final de interrogación entre paréntesis expresa duda o ironía. Ejemplos:

Alejandro Lemos es el presidente (?) del club.
Tendría mucha gracia (?) que llegara a la cita con un día equivocado.


b)         El signo de final de exclamación entre paréntesis expresa sorpresa o ironía. Ejemplos:

Un joven de treinta y seis años (!) fue el ganador del concurso de baile.
Está más gordo que nunca, pero dice que solo pesa ochenta kilos (!) en la báscula de su casa.

Uso de los paréntesis


Los paréntesis son signos que encierran elementos incidentales o aclaratorios intercalados en un enunciado. Los paréntesis se usan en los siguientes casos:

Cuando se interrumpe el sentido del discurso con un inciso aclaratorio o incidental, sobre todo si este es largo o de escasa relación con lo anterior o posterior. Ejemplos:

Las reuniones (la última duró casi cuatro horas) se celebran en el salón principal. (Para estos incisos también se pueden utilizar rayas).

Para intercalar algún dato o precisión: fechas, lugares, significado de siglas, el autor u obra citados... Ejemplos:

El año en que nació (1830) es el mismo en que murió Bolívar.
Toda su familia nació en Cúcuta (Colombia).


En ocasiones se utilizan los paréntesis para evitar introducir una opción en el texto. En estos casos se puede encerrar dentro del paréntesis una palabra completa o solo uno de sus segmentos. Ejemplos:

En la documentación debe figurar el (los) día(s) en que se ausentó del país.

Cuando se reproducen o transcriben textos, códices o inscripciones con abreviaturas, se pueden utilizar los paréntesis para reconstruir las palabras completas o los elementos que faltan en el original y se suplen, por ejemplo:

Imp(eratori) Caes (ari).


En la transcripción de textos se utilizan tres puntos entre paréntesis para dejar constancia de que se omite en la cita un fragmento del texto (en este uso suelen alternar con los corchetes).

Como ejemplo veamos la cita del Quijote utilizada cuando estudiábamos los puntos suspensivos:

Es, pues, de saber, que este sobredicho hidalgo (…) se daba a leer libros de caballerías con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda (Cervantes: Quijote, 1, capi)


Las letras o números que encabezan clasificaciones, enumeraciones, etc. pueden situarse entre paréntesis o seguidas del paréntesis de cierre. Ejemplos:

Estos documentos podrán encontrarse en los siguientes lugares:
(a) En los estantes superiores de la biblioteca principal.
(b) En los armarios de la sala.

o bien:

Estos documentos podrán encontrarse en los lugares siguientes:
a) En los estantes superiores de la biblioteca principal.
b) En los armarios de la sala.



Combinación de los paréntesis con otros signos

Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre paréntesis se colocan siempre después del de cierre. Ejemplos:

Tenía muchos primos (él era el más pequeño), pero no los veía muy seguido.
¿En qué año se fundó el CD (Cúcuta Deportivo)?

El texto recogido dentro de los paréntesis tiene una puntuación independiente. Por eso, si el enunciado entre paréntesis es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se colocan dentro de los paréntesis. Ejemplos:

La costumbre de Polo por el coleccionismo (colecciona de todo: llaveros, mariposas, relojes, monedas, sellos…) ha convertido su casa en un almacén.

Uso de los corchetes


Los corchetes [ ] se utilizan por regla general de forma parecida a los paréntesis que incorporan información complementaria o aclaratoria. La combinación de los corchetes con otros signos ortográficos es idéntica a la de los paréntesis. Los corchetes se utilizan en las ocasiones siguientes:

Cuando dentro de un enunciado o texto que va entre paréntesis es preciso introducir alguna nota aclaratorio o precisión. Por ejemplo:

La última novela que publicó Miguel de Unamuno (algunos críticos resaltan el magisterio de su obra Niebla [1914] como revolucionaria en el tratamiento de la ficción) fue San Manuel Bueno, mártir(1931).

En poesía se coloca un solo corchete de apertura delante de las últimas palabras de un verso para indicar que no caben en la línea anterior. Ejemplo:

Soñaba en ese entonces en forjar un poema,
de arte nervioso y nueva obra audaz y suprema,

escogí entre un asunto grotesco y otro trágico,
llamé a todos los ritmos con un conjuro [mágico

y los ritmos indóciles vinieron acercándose,
juntándose en las sombras, huyéndose y [buscándose.

(José Asunción Silva: El libro de versos)

Cuando, en un texto transcrito, el copista o editor quiere incorporar alguna parte que falta, aclaración, nota, desarrollo de una abreviatura o cualquier interpelación ajena al texto original, se usan los corchetes. Por ejemplo:

Las hojas formaban un manto [texto tachado: que cubría el gran parque de] la ciudad silenciosa.


También se utilizan los corchetes que encierran tres puntos suspensivos […] cuando en un texto transcrito se omite una parte de él, ya sea una sola palabra o un fragmento. Por ejemplo:

Pensé en lo que usted me había enseñado: que nunca hay que odiar a nadie. Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa [...] por lo negra que estaba la noche.
(Juan Rulfo: Pedro Páramo)

Uso de la raya


La raya o guion largo (-) se puede usar aisladamente, o bien, como en el caso de otros signos de puntuación, para servir de signo de apertura y cierre que aísle un elemento o enunciado.

Este signo se utiliza con los fines siguientes:

Para encerrar aclaraciones o incisos que interrumpen el discurso. En este caso se coloca siempre una raya de apertura antes de la aclaración y otra de cierre al final. Por ejemplo:

Confiaba profundamente en su Tío –un gran catedrático- en cualquier circunstancia.
Esperaba a Jorge -un primo lejano-. Lamentablemente, no llegó.


En este uso, las rayas pueden ser sustituidas por los paréntesis e incluso por comas. La diferencia entre una u otra opción depende de cómo perciba quien escribe el grado de conexión que el inciso mantiene con el resto del enunciado.

Para señalar cada una de las intervenciones de un diálogo sin mencionar el nombre de la persona o personaje al que corresponde. En este caso se escribe una raya delante de las palabras que constituyen la intervención. Por ejemplo:

- ¿Qué has hecho el fin de semana?
-Fui a la finca de unos amigos.


Para introducir o encerrar los comentarios o precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. Se coloca una sola raya delante del comentario del narrador, sin necesidad de cerrarlo con otra, cuando las palabras del personaje no continúan inmediatamente después del comentario. Por ejemplo:

-Espero que te arrepientas –dijo maría mirándolo con rabia.


Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después. Por ejemplo:

-Lo principal es estar conforme con lo que se hace –sentenció Daniel–. Afortunado o desafortunado pero conforme consigo mismo.


Tanto en un caso como en el otro, si fuese necesario poner detrás de la intervención del narrador un signo de puntuación, una coma o un punto, por ejemplo, se colocará después de sus palabras y tras la raya de cierre (si la hubiese). Por ejemplo:

-Sí -respondió el sacerdote-, es el secreto de confesión.


En algunas listas, como índices alfabéticos de libros o bibliografías, la raya sirve para indicar que en ese renglón se omite una palabra, ya sea un concepto antes citado o el nombre de un autor que se repite. Ejemplos:

Verbos regulares
- irregulares
- transitivos
- intransitivos

García Lorca, F.: Libro de poemas (1921).
-: Poema del cante jondo (1921).
-: Romancero gitano (1928).

Uso de las comillas



Hay diferentes tipos de comillas: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas (« »), las inglesas (" ") y las simples (´ `). Por lo general, es indistinto el uso de uno u otro tipo de comillas dobles; pero suelen alternarse cuando hay que utilizar comillas dentro de un texto ya entrecomillado. Por ejemplo:

Al llegar el carro deportivo, Cecilia susurró: « Vaya "cacharro" que se ha comprado Tomasito».

Se utilizan comillas en los casos siguientes:

Para reproducir citas textuales de cualquier extensión. Ejemplos:

Fue entonces cuando el novio dijo: «Sí».

Las palabras de la mujer fueron: «No sé cómo pasó, solo me alejé un instante».

Dice Patrick Süskind en La novela El Perfume:
«...volvió a cerrar los ojos. Las fragancias del jardín le rodearon, claras y bien perfiladas, como las franjas policromas de un arco iris».


Cuando se ha de intercalar un comentario o intervención del narrador o transcriptor de la cita, no es imprescindible cerrar las comillas para volver a abrirlas después del comentario, pero puede hacerse. Para intercalar tales intervenciones, es preferible encerrarlas entre rayas. Por ejemplo:

« Los días lluviosos como el de ayer -comentó Ana- me llenan de nostalgia».


En textos narrativos, a veces se utilizan las comillas para reproducir los pensamientos de los personajes, en contraste con el uso de la raya, que transcribe sus intervenciones propiamente dichas. Por ejemplo:

« ¡Hasta en latín sabía maldecir el pillastre!», pensó el padre, más satisfecho cada vez de los sacrificios que le costaba aquel enemigo.
(Clarín: La Regenta, cap. IV)


Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar o de otra lengua, o que se utiliza irónicamente o con un sentido especial. Ejemplos:

La mujer dijo, con seguridad, que el tema tenía algunas «prorrogativas».
En la sala pusieron una «boiserie» que le da una elegancia particular a toda la casa.
No sé, solo dice que es un asunto de «negocios».


Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros.... Ejemplos:

El ensayo de Edgar Allan Poe «Filosofía de la composición» fue publicado por primera vez en la revista Graham's Magazine de Filadelfia en el mes de abril de 1846 .
El presentador leyó el «Romance de la Luna Luna» del Romancero Gitano.
En la sala principal lucia el «Guernica» de Picasso.


Cuando en un texto se comenta o se trata una palabra en particular, esta se aísla escribiéndola entre comillas. Por ejemplo:

Al hablar de las conjugaciones verbales y hacer relación a la primera conjugación, generalmente utilizamos el verbo «amar».


Cuando se aclara el significado de una palabra, este se encierra entre comillas. En tal caso se prefiere utilizar comillas simples. Por ejemplo:

«Botar» (‘tirar’) no significa lo mismo que «votar» elegir un candidato.



Combinación de las comillas con otros signos

Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre comillas se colocan siempre después de las comillas de cierre. Ejemplos:

La madre le dijo claramente: «No irás»; pero al final lo dejó ir.
¿Es verdad que le dijo: «Hasta nunca»?


El texto recogido dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se colocan dentro de estas. Ejemplos:

Le dijo al camarero: «Por favor, ¿me indica dónde se encuentra el baño?».
« ¡Estoy deseando un descanso! », exclamó.

Otros signos ortográficos

La escritura del español también cuenta con otros signos auxiliares, que se exponen a continuación.


Diéresis


La diéresis (¨) es un signo que se coloca encima de las vocales en las siguientes ocasiones:

Para indicar que ha de pronunciarse la vocal u en las combinaciones gue y gui. En este caso, el uso de la diéresis es preceptivo. Ejemplos:

Vergüenza, pingüino, ambigüedad


En textos poéticos, la diéresis puede usarse colocada sobre la primera vocal de un posible diptongo, para indicar que no existe. De esa forma la palabra a la que afecta y el verso en que se incluye cuentan con una sílaba más. Ejemplos:

El dulce murmurar deste rüido,
el mover de los árboles al viento,
el suave olor [ ... ]
(Garcilaso de la Vega: Égloga 11)

Guion


El guion (-) es un trazo horizontal de menor longitud que el signo llamado raya. Se utiliza cuando es necesario hacer divisiones dentro de una palabra y no se escribe entre espacios en blanco.

Tiene diferentes usos.

a.         Se utiliza para separar, en determinados casos, los dos elementos que integran una palabra compuesta. Hay dos situaciones dignas de mención:

Los compuestos de nueva creación formados por dos adjetivos, el primero de los cuales conserva invariable la terminación masculina singular, mientras el segundo concuerda en género y número con el nombre al que se refiere. Ejemplos:

Cuerpos técnico-administrativos, lección teórico- práctica, tratado teórico-práctico


Cuando dos gentilicios forman una palabra compuesta, esta se puede escribir separando o no ambos elementos con un guion. Si el compuesto resultante se siente como consolidado, lo escribiremos sin guion. Ejemplos:

Francocanadiense, hispanoárabe.

Si el compuesto no es sentido como unidad, puede escribirse con guion. Ejemplos:

hispano-ruso, luso- japonés.


b.         2. El guion sirve para dividir una palabra al final de renglón cuando no cabe en él completa. Para realizar esta división hay que tener en cuenta las consideraciones que se detallan más adelante.

-           Cuando la palabra contenga una h intercalada precedida de consonante, el guion se colocará siempre delante de la h, tratándola como principio de sílaba. Ejemplos:

in - humano, des - hidratar


-           Los dígrafos ll, rr y ch no se pueden dividir con guion, por representar cada uno de ellos un único fonema. Ejemplos:

ca - llar, ca - rro, le - chu - gas.


-           Cuando en una palabra aparecen dos consonantes seguidas, generalmente la primera pertenece a la sílaba anterior y la segunda a la sílaba siguientes. Ejemplos:

Co - men - tar, es - pal - dar, es - pe - rar, re - frac - ción.


-           Los grupos consonánticos formados por una consonante seguida de l o r, como bl, cl, fl, gl, kl, pl, br, cr, dr, fr, gr, kr, pr, tr, no pueden separarse y siempre inician sílaba. Ejemplos:

In - flamar, re - clamar, de - tras, su - primir, ha – blar.



-           Cuando tres consonantes van seguidas en una palabra, se reparten entre las dos sílabas respetando la inseparabilidad de los siguientes grupos consonánticos: los constituidos por una consonante más l o r vistos en el párrafo anterior, que siempre encabezan sílaba, y los grupos st, Is, ns, rs, ds, que siempre cierran la sílaba. Ejemplos:

supers - tición, abs - tenerse, cons - tante, sols - ticio, des - gracia, en - trar, in -flar, am - plio, ham – bre.



-           Cuando son cuatro las consonantes consecutivas en una palabra, las dos primeras forman parte de la primera sílaba y las dos restantes de la segunda. Ejemplos:

ads - cripción, abs - tracto, cons – treñir.


-              Es preferible no segmentar las palabras de otras lenguas al final de renglón, a no ser que se conozcan las reglas vigentes en los idiomas respectivos.

-           Las siglas y acrónimos, así como las abreviaturas, no pueden dividirse al final de renglón. Así sucede, por ejemplo, con UNESCO. Se admite la división en los acrónimos que han pasado a incorporarse al léxico general, escritos, en consecuencia, con minúscula. Ejemplos:

ra - dar, lá - ser



c.            El guion también se emplea para unir palabras con un valor de enlace similar al de una preposición o una conjunción. Ejemplos:

La ruta Cúcuta-Pamplona, el partido Nacional-Millonarios, una relación amor-odio.

Barra



La barra (/) tiene los siguientes usos (en informática también se utiliza la barra invertida [\], es una variación permitida solo para esta materia y no tiene significado lingüístico):
a) Sirve para señalar el límite de los versos en los textos poéticos reproducidos en línea seguida. En este caso se escribe entre espacios. Por ejemplo:

Tu cabello es la ignota raicilla / del árbol de mi vid. / Tu cabello es la hilacha de una mitra / de ensueño que perdí! (César Vallejo).

 Fernando Chelle


·                     Editorial: CreateSpace Plataforma Independent Publishing; 1 edición (24 de enero de 2014)
·                     ISBN-10: 1495244679
·                     ISBN-13: 978 a 1495244674

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